Las Motos están Matando a los Colombianos

Javier Mauricio Otero Díaz
16 minutos atrás

El número de personas fallecidas por siniestros viales en Colombia durante el 2025 fue de 8.697; es decir, 426 muertes más que en 2024, lo que representa un aumento del 5,2 %, según cifras del Observatorio de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (2026).

Antioquia, Valle del Cauca, Cundinamarca, Bogotá D.C., Santander y Córdoba son los seis departamentos que lideran las cifras de mortalidad en el país. A su vez, las ciudades capitales con mayor incidencia son Bogotá, Cali, Medellín, Cartagena, Cúcuta, Barranquilla, Villavicencio, Santa Marta, Pereira y Montería.

Ojo al siguiente dato: 5.516 de estas víctimas fatales eran usuarios de motocicleta, 420 más que en el año precedente.

En el departamento de Córdoba el panorama es crítico: se registró un incremento del 28,8 % en siniestros viales, pasando de 285 fallecidos en 2024 a 367 en 2025. Al comparar la cifra mes a mes, en 10 de los 12 meses la mortalidad fue superior. Además, de los 30 municipios del departamento, 20 aumentaron sus indicadores, lista encabezada por la ciudad capital, Montería, con 94 fallecimientos.

De esas 367 tragedias viales en Córdoba, 286 ocurrieron sobre una motocicleta.

La brecha de género en esta epidemia es abrumadora: de los 8.697 fallecidos en Colombia en 2025, 7.187 eran hombres. Desde el año 2016 hasta la fecha, la proporción de víctimas según el tipo de actor vial posiciona al motociclista en la cúspide del riesgo, representando el 62 % del total de las muertes.

Si usted es hombre y conduce motocicleta, enfrenta un factor de riesgo altísimo para su integridad física y su propia vida: el 85,6 % de los fallecidos son hombres. El peligro aumenta si se encuentra entre los 18 y los 59 años de edad, rango étareo que concentra el 84,9 % de las muertes. Los días con mayor ocurrencia de siniestros en este tipo de vehículos son, en su orden, los domingos, los sábados y los lunes; y la franja horaria más crítica se ubica entre las 6:00 p. m. y las 9:00 p. m.

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Y esto sin contar a quienes sobreviven con secuelas o discapacidades permanentes: trauma craneoencefálico, daño cerebral traumático, lesión de médula espinal, amputaciones, fracturas complejas y secuelas ortopédicas severas.

Los siniestros viales ocupan el segundo lugar entre las causas de muerte violenta en Colombia, superados únicamente por los homicidios. Por lo tanto, cuando compras o regalas una motocicleta, no solo adquieres un medio de transporte, sino un arma potencialmente letal capaz de quitar la vida y destruir la salud.

Te invito a hacer un diagnóstico en tu hogar: ¿tienes moto? ¿Quién la maneja: tu papá, tu hermano, tu hijo o tu pareja? ¿Tienen entre 18 y 59 años? ¿Se movilizan los fines de semana en moto mientras ingieren alcohol? ¿El lunes salen madrugados a trabajar? Si respondiste “sí” a todo, es momento de tener una conversación seria en familia antes de que “la mala hora” toque a tu puerta.

Y a ti que conduces motocicleta te pregunto: ¿cómo sabes que no serás la próxima cifra de un siniestro vial? Quizá tu mente responda con las frases de siempre: “A mí no me va a pasar”, “Yo manejo bien, eso le pasa a los imprudentes”, “Conozco estas calles como nadie”, “Eso le ocurre a los que no saben manejar”, “Si algo pasa, reacciono rápido”, “Llevo años manejando así y nunca me ha sucedido nada” o “Todos los días hago lo mismo y aquí estoy”.

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Por más profesional o experto que te consideres sobre dos ruedas, te pido que apliques las siguientes 10 conductas. Si no quieres hacerlo por amor propio, hazlo por tu madre, por tus hijos, por tu pareja o por esa familia que te espera con ilusión. Y si aún por ellos no te nace, hazlo por ese niño que camina por la calle y que podrías arrollar, o por ese padre/madre/hijo que regresa exhausto a casa tras una larga jornada laboral y sería injusto que sus familiares reciban la mala noticia de tu parte.  

Nadie sale a la calle deseando quitarle la vida a otro. Hay miles de peatones, ciclistas y otros motociclistas cuyo único objetivo es regresar sanos y salvos junto a los suyos. No permitas que un falso sentido de superioridad o de prisa al volante te lleve a graduarte de homicida en la carretera.

Casco integral y certificado: siempre bien abrochado (conductor y acompañante).

Indumentaria de protección: guantes, chaqueta adecuada, calzado cerrado y chaleco reflectivo.

Cero alcohol y cero drogas: jamás conduzcas bajo el efecto de sustancias psicoactivas.

Respetar los límites de velocidad: adáptala a las condiciones de la vía y el clima.

Manejo a la defensiva: conserva la distancia de seguridad con otros vehículos.

Hacerte visible en todo momento: luces encendidas, prendas reflectivas y direccionales a tiempo.

Cero distracciones y maniobras imprudentes: no utilices el celular mientras conduces ni adelantes por la derecha.

Mantenimiento preventivo de la moto: frenos, llantas, luces y espejos en óptimo estado.

Precaución extrema: redobla la atención ante lluvias, curvas cerradas o vías deterioradas.

Educación y evaluación continua: capacítate de forma permanente en técnicas de manejo seguro.

Nos están matando y se están matando. Por favor, ¡PAREN YA! Es hora de tomar conciencia y dejar de jugar con la vida propia y ajena sobre una motocicleta.