El gasto público quedará congelado desde el primer día del nuevo Gobierno Nacional. Miguel Gómez, designado ministro de Hacienda del gobierno de Abelardo De La Espriella, confirmó la medida como punto de partida de su gestión fiscal.
“Vamos a congelar el gasto público el 7 de agosto. No vamos a esperar más. Lo vamos a congelar para empezar a limpiar la casa y poner en orden las finanzas públicas”, declaró en entrevista con La FM.
La decisión antecede cualquier discusión sobre una reforma tributaria, tema que el funcionario prefiere abordar únicamente después de aplicar ajustes internos en la administración pública.
Gómez propone además reducir de 19 a un máximo de 13 el número de ministerios que componen actualmente el Estado colombiano. Argumenta que las finanzas nacionales no soportan una estructura burocrática de ese tamaño.
Citó el caso del Ministerio de la Igualdad para respaldar su planteamiento: “Es evidente que Colombia no tiene la capacidad de financiar 19 ministerios, mucho menos ministerios como el de la Igualdad, que durante su breve existencia institucional se gastó 2,8 billones de pesos, tuvo cuatro titulares y no produjo ningún resultado”.
Ningún ministerio desaparecerá por decreto presidencial. El economista precisó que estas entidades fueron creadas mediante leyes, por lo que su eliminación requiere trámite legislativo en el Congreso de la República.
La descentralización aparece como eje central de la propuesta. “La gran reforma del Estado es la descentralización. Lo que tenemos que hacer es disminuir el tamaño del Estado a nivel central para fortalecerlo a nivel territorial, trasladando recursos y responsabilidades a las gobernaciones y alcaldías”, apuntó Gómez.
El futuro ministro también señaló la existencia de fondos y agencias con funciones duplicadas, sin mecanismos claros de evaluación de gestión.
Sobre el mercado laboral, indicó que el empleo estatal supera actualmente al del sector industrial, dato que interpreta como evidencia de un aparato público sobredimensionado.
En el frente internacional, Gómez planea restablecer los vínculos con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la CAF, organismos con los que —según afirmó— la relación se ha descuidado durante la administración saliente.





