El Gobierno electo de Abelardo de la Espriella prepara una reforma tributaria que reduciría de 15 a tres los impuestos administrados por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian).
La iniciativa, presentada como uno de los primeros proyectos económicos del nuevo mandato, busca concentrar el recaudo en el impuesto sobre la renta, el IVA y el IVA externo, mientras avanza en un plan para contener el gasto público desde el inicio de la administración.
El futuro ministro de Hacienda, Miguel Gómez, informó que el Ejecutivo expedirá a partir del 7 de agosto un decreto para congelar el gasto público, con el propósito de que el presupuesto de 2025 registre un crecimiento real inferior a la inflación.
Explicó que esa medida se implementará de manera paralela a la reforma tributaria.
Según el funcionario designado, el sistema tributario colombiano requiere una transformación integral que facilite el cumplimiento de las obligaciones fiscales y fortalezca las capacidades de control de la Dian. “Necesitamos una reforma tributaria sistémica, encaminada a simplificar el sistema tributario colombiano y a hacerlo mucho más eficiente y fácil de controlar”, afirmó en entrevista con Portafolio.
La propuesta también pretende reducir las cargas administrativas para empresas y contribuyentes. Gómez sostuvo que la acumulación de normas durante décadas elevó los costos de cumplimiento y terminó favoreciendo a quienes cuentan con asesoría especializada.
Como parte del diagnóstico, el próximo ministro señaló que la evasión alcanza cerca del 35 % en el IVA y alrededor del 40 % en el impuesto sobre la renta. Agregó que el recaudo tributario equivale al 17 % del PIB y consideró que un esquema más simple permitiría mejorar los niveles de control sin crear nuevos tributos.
El proyecto igualmente contempla modificar las autorretenciones y los anticipos sobre ventas futuras. Gómez cuestionó esos mecanismos porque, según dijo, afectan la liquidez de las empresas al exigir pagos antes de recibir los ingresos correspondientes.
“Nuestro Estado es tan voraz, tan supremamente hambriento, que primero le retiene a la gente. Y ahora hemos ido un paso adelante con los anticipos, como si uno supiera cuáles van a ser las ventas”, expresó.
La hoja de ruta económica incluye además un pacto de estabilidad tributaria por diez años para ofrecer reglas fiscales permanentes y un proyecto de ley orientado a incentivar la inversión extranjera.
El futuro ministro aseguró que la combinación de simplificación tributaria, control de la evasión, estabilidad jurídica y disciplina en el gasto busca fortalecer la inversión, promover la formalización empresarial y dinamizar el crecimiento económico del país.





