Minneapolis vive una de las tragedias más dolorosas de los últimos años tras el tiroteo ocurrido este miércoles en la escuela católica Annunciation, durante una misa de inicio del año escolar. El ataque dejó como saldo la muerte de dos menores, de 8 y 10 años, y 17 personas heridas, 14 de ellas niños.
El hecho ocurrió hacia las 8:30 a. m., cuando un hombre armado con un rifle, una escopeta y una pistola abrió fuego a través de las ventanas del templo, interrumpiendo la ceremonia religiosa. El sospechoso, un joven de unos 20 años vestido de negro, se quitó la vida tras la agresión. La policía confirmó que no registraba antecedentes relevantes, aunque se investiga si las armas eran de porte legal.
“Estos niños estaban literalmente rezando”, lamentó el alcalde Jacob Frey, quien describió el episodio como un momento de “dolor indescriptible”. Los heridos fueron trasladados a hospitales cercanos, entre ellos Children’s Minnesota y Hennepin Healthcare, donde dos permanecen en estado crítico.
La escuela, fundada en 1923 y con más de 370 alumnos matriculados desde preescolar hasta octavo grado, había iniciado el curso escolar apenas dos días antes con el lema “Un futuro lleno de esperanza”.
Padres y familiares colmaron los alrededores del colegio en medio de escenas de angustia, mientras testigos aseguraron haber escuchado entre 30 y 50 disparos en cuestión de minutos. Las autoridades federales y locales mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer el móvil del ataque.








