Un sismo de magnitud 4,7 sacudió este viernes la zona de los Campos Flégreos, a 16 kilómetros de Nápoles, en el sur de Italia. El reporte preliminar habla de diez heridos, daños materiales y suspensión temporal del servicio eléctrico en varios sectores.
El epicentro se ubicó a solo tres kilómetros de profundidad. Esa condición superficial explica la intensidad con que se percibió el movimiento en la superficie, pese a que la magnitud registrada no alcanza los niveles de los grandes terremotos.
Los daños abarcan edificios, vías y vehículos. También se reportaron desprendimientos de rocas en la zona, un riesgo frecuente en terrenos con pendientes tras un movimiento de estas características.
Se trata del sismo más fuerte que registra el área en los últimos 40 años. Los Campos Flégreos conforman una caldera volcánica activa que los organismos científicos italianos monitorean de manera permanente, condición que la convierte en la zona volcánica bajo mayor vigilancia del continente europeo.
Ese seguimiento responde al fenómeno conocido como bradisismo, un movimiento lento del suelo que eleva y desciende el terreno durante periodos prolongados. Ese comportamiento genera series de sismos que la población de los municipios cercanos conoce desde hace décadas.
Las autoridades no han confirmado víctimas mortales hasta el momento. Los heridos reportados presentarían lesiones leves, según la información preliminar disponible sobre la emergencia.
La zona concentra una alta densidad poblacional en municipios como Pozzuoli y Bacoli, además del área metropolitana de Nápoles, uno de los centros urbanos más poblados de Italia.








