El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la firma de dos órdenes ejecutivas sobre la ciudadanía por nacimiento, tras un fallo de la Corte Suprema de ese país sobre la materia.
La primera identifica categorías de hijos de extranjeros que, según la interpretación de esa administración, no tendrán derecho automático a la ciudadanía estadounidense. El listado incluye a personas consideradas enemigas en territorio de ese país, a integrantes de organizaciones terroristas extranjeras y a quienes actúan en representación de gobiernos extranjeros.
La segunda ordena al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional adoptar medidas para poner fin a la práctica conocida como turismo de parto.
Stephen Miller, funcionario de la administración, presentó ambas medidas y calificó la segunda como la primera prohibición formal de esa práctica en la historia estadounidense.
El turismo de parto consiste en el viaje de mujeres embarazadas a Estados Unidos con el propósito de que sus hijos nazcan en ese territorio y obtengan la ciudadanía. El Center for Immigration Studies, organización que promueve restricciones migratorias, estima entre 20.000 y 25.000 casos anuales.
El Departamento de Estado ha detectado redes que gestionan esos viajes, con casos identificados en Europa y en África Occidental.
Estados Unidos otorga la ciudadanía por nacimiento en virtud de la Decimocuarta Enmienda de su Constitución. Las órdenes ejecutivas pueden ser demandadas ante los tribunales federales.





