El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre de 2026, cuando la Cámara de Diputados, en Asunción, debatía una acusación para someterlo a juicio político. El mandatario llevaba tres años y dos meses en el cargo, al que llegó en agosto de 2023 con un periodo previsto hasta 2028.
En un mensaje difundido en redes sociales, Peña explicó que decidió dar el paso “pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones públicas”.
Dijo que su prioridad es la tranquilidad de los paraguayos que depositaron sus ahorros en el sistema financiero. “La historia se encargará de juzgar”, afirmó, y pidió disculpas al pueblo “si en algún momento he fallado”.
La renuncia llega tras la intervención de Ueno Bank. El Banco Central del Paraguay actuó el martes porque la entidad no tenía capital suficiente: su índice de solvencia cayó por debajo de la mitad del mínimo exigido, tras ajustes en sus estados financieros.
La oposición señala que Peña tuvo acciones en un grupo que controlaba el banco, de las que se desvinculó en 2025, y lo acusa de conflicto de intereses. También sostiene que favoreció a la entidad con decisiones regulatorias y con recursos de entidades públicas, entre ellas el Instituto de Previsión Social, que administra las pensiones de la mayoría de los trabajadores.





