Desde Cartagena (Bolívar), el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), Frank Pearl, aseguró que solo falta una medida administrativa para que las empresas puedan comenzar a hacer fracking en el país, porque el Consejo de Estado ya resolvió que no son necesarios los proyectos piloto.
“El Consejo de Estado determinó que no se necesitan los pilotos de fracking, eso es un tema que quedó claro”, dijo Pearl en rueda de prensa durante la IX Cumbre del Petróleo, Gas y Energía, que se lleva a cabo en el Centro de Convenciones de Cartagena.
El dirigente gremial respondió así a la petición de varios empresarios del sector, que han pedido acelerar el desarrollo de los yacimientos no convencionales y hablan de perforar el primer pozo en 2027.
Pearl aclaró que la medida administrativa no basta y que los inversionistas esperan “tener el tablero completo” antes de arrancar.
Ese tablero, según explicó, incluye garantías de que la consulta previa y el licenciamiento ambiental se harán “de una manera tranquila, transparente y eficaz y con tiempos predecibles”, además de un régimen de inversiones que pueda competir con el de otros países de la región.
Puso como ejemplo a Argentina, con una tasa efectiva de tributación del 25 %, y a Venezuela, donde extraer un barril sale mucho más barato que en Colombia.
En ese sentido, la ACP dijo estar de acuerdo con lo que buscan algunos artículos de la ley de rescate que promueven un régimen especial de inversiones. Pidió además que las reglas de juego tengan una estabilidad de 30 años.
Para explicarlo, Pearl usó el ejemplo de una hipoteca, nadie tomaría una si el banco pudiera cambiarle la tasa de interés cada dos años, y con los inversionistas pasa lo mismo.
Para el presidente del gremio, el fracking es donde está el gran potencial del país. Reconoció que hay personas y grupos con preocupaciones legítimas sobre el agua, la sismicidad y la salud, y dijo que esa conversación hay que tenerla “con franqueza y con evidencia científica”.
Según Pearl, las técnicas han avanzado mucho en los últimos años, y las operaciones se hacen a una profundidad hasta diez veces mayor que la de los acuíferos de donde se saca el agua. Por eso, sostuvo, no están conectados y las técnicas permiten sellarlos. “Todas las actividades económicas tienen impacto, decir que esto no tiene impacto sería faltar a la verdad”, admitió.
El vocero del sector reconoció que hay un “reto de comunicación enorme” por la desinformación alrededor del fracking. Anunció que se necesita una campaña de pedagogía y, sobre todo, sentarse a conversar con las comunidades para mostrarles la evidencia.
Insistió en que los estándares ambientales del país “no están en juego” y en que algunos proyectos se podrán hacer y otros tal vez no.
Pearl recordó que Colombia importa hoy más del 40 % del gas que consume. Sostuvo que, si se desarrollaran los recursos conocidos, las reservas de gas del país podrían multiplicarse hasta 97 veces.





