El presidente Abelardo de la Espriella confirmó el retorno de la fumigación con herbicidas contra los cultivos de coca durante su discurso de posesión en el cantón militar Pichincha.
“Voy a implementar la fumigación con herbicidas de última generación que no causan daño a la salud humana, no contravienen el mandato de la honorable Corte Constitucional”, afirmó el mandatario, quien agregó que los químicos tampoco afectarán el entorno natural.
El jefe de Estado elevó la erradicación de los sembradíos ilícitos a la categoría de prioridad nacional y precisó que la ejecutará por todas las vías disponibles.
Su planteamiento cuestionó los métodos de medición empleados hasta ahora: “La coca no se combate con estadísticas maquilladas ni con mapas manipulados, sino arrancándola de la tierra, donde hoy alimenta la violencia y el crimen”.
De la Espriella atribuyó a la coca un rastro de muerte, corrupción y destrucción en el territorio nacional. Sostuvo que los cultivos han deteriorado las selvas colombianas, provocado el desplazamiento de campesinos y financiado a las estructuras narcoterroristas que enfrenta la fuerza pública.
El presidente esbozó la alternativa productiva que impulsará su administración. Mencionó el coco, el cacao, el café, el maíz y la palma como los renglones agrícolas llamados a ocupar las tierras hoy dedicadas a la hoja de coca, dentro de lo que denominó una agricultura honrada, próspera y libre.
El Gobierno Nacional que inició este viernes descartó además cualquier negociación con las organizaciones armadas ilegales, al considerar que esa alternativa se encuentra agotada tras el periodo presidencial anterior.








