La continuidad de Cerro Matoso pende de un hilo, así lo advirtió esta compañía minera al señalar que su operación podría volverse inviable si Canacol Energy concreta la terminación del contrato que le suministra el gas natural indispensable para producir ferroníquel.
El temor cobró fuerza luego de que la Corte de Alberta, en Canadá, avalara la solicitud de la productora para dar por terminados sus acuerdos de suministro en Colombia.
Hoy, Canacol abastece el 82 por ciento del gas que necesita la planta cordobesa, pero en las últimas semanas recortó de manera unilateral las entregas pactadas e impuso restricciones al flujo del combustible.
Para Cerro Matoso, el gas es un insumo que no tiene reemplazo dentro de su cadena productiva. Sin este hidrocarburo la empresa tendría que detener por completo sus actividades y apagar equipos críticos, en especial sus dos hornos industriales.
Ese apagón dejaría averías estructurales irreversibles: recuperar cada horno tomaría más de diez meses de inactividad y costaría entre 550.000 y 730.000 millones de pesos.
La minera, frente al fallo de primera instancia, dispone de 21 días para apelar ante un tribunal de segunda instancia en Canadá y pedir que se revoque la decisión del juez. En paralelo, anunció que recurrirá a todas las vías jurídicas a su alcance para defender sus derechos y garantizar que la planta siga andando.
El pulso, sin embargo, se jugará en Colombia prque la Superintendencia de Sociedades será la encargada de definir si la determinación de la justicia canadiense aplica o no en el país, un examen que deberá ponderar la soberanía nacional, la seguridad energética y el orden público económico. Por eso, Cerro Matoso pidió al Gobierno Nacional intervenir de inmediato.







