Por las exportaciones el hato ganadero de Colombia no ha sufrido disminución, tampoco el regional y mucho menos el de Córdoba. Esa es la respuesta que Ganacor le da al presidente Gustavo Petro, quien ha justificado una posible restricción a las exportaciones de carne bovina argumentando que el país no tiene excedentes suficientes para vender al exterior sin comprometer el abastecimiento interno.
Humberto Lora, presidente ejecutivo del gremio, explicó las razones para no compartir ese diagnóstico presidencial y desvirtúa así uno de los pilares del argumento oficial para frenar las ventas externas.

Los números respaldan esa postura. En 2025, las exportaciones de ganado en pie sumaron 227.000 machos, y los envíos de carne en canal generaron ingresos por más de 94 millones de dólares solo desde Córdoba, departamento que concentra el 63,7% del valor total de las exportaciones cárnicas del país. Todo eso, sin que el inventario bovino nacional registrara una sola caída significativa.
Desde la orilla gremial, Colombia tiene producción suficiente para surtir el mercado interno y sostener al mismo tiempo sus ventas a China, Jordania y otros destinos conquistados en años recientes.
Cerrar esos mercados, advirtió Lora, no abarataría la carne sino todo lo contrario. Sin la presión de la demanda externa, el mercado interno perdería competencia y los precios terminarían subiendo, golpeando a los sectores de menor poder adquisitivo que el Gobierno dice querer proteger.
El pronunciamiento llega en un momento especialmente delicado para Córdoba. La ola invernal dejó cerca de 9.000 bovinos muertos, más de 28 municipios golpeados y más de 178.000 hectáreas afectadas. Sobre ese fondo de crisis.
Cerrar esos mercados, advirtió Lora, no abarataría la carne sino todo lo contrario. Sin la presión de la demanda externa, el mercado interno perdería competencia y los precios terminarían subiendo, golpeando a los sectores de menor poder adquisitivo que el Gobierno dice querer proteger.






