Christa Pike permanece inconsciente y no ha podido comunicarse desde la ejecución fallida del miércoles 30 de septiembre, según informó su abogada Ferrell.
“Realmente todavía no sabemos cuál es el pronóstico, y es posible que no lo sepamos durante varios días”, señaló la jurista.
El personal del hospital continúa trabajando para eliminar del organismo de la condenada las dos dosis de pentobarbital que le administraron durante el procedimiento. La abogada indicó que no ha podido verla, que la mujer permanece bajo vigilancia y que desconoce si alguien ha tenido acceso a ella.
La defensa advirtió sobre las posibles secuelas. “Si se recupera, es posible que no se recupere por completo, y podría haber dudas sobre su capacidad mental”, explicó Ferrell, al señalar que esa incertidumbre mantendrá el caso sin definición durante un tiempo.
Pike, de 50 años, fue condenada a muerte por el asesinato en 1995 de Colleen Slemmer, de 19 años. Según los fiscales, la entonces joven de 18 años atrajo a Slemmer a una zona aislada del campus de la Universidad de Tennessee en Knoxville, donde la atacó hasta causarle la muerte.
La ejecución, prevista para el miércoles, se suspendió luego de que Pike permaneciera consciente tras recibir las dos dosis y presentara complicaciones médicas. Fue trasladada de urgencia a un centro asistencial.
Sus abogados habían pedido conmutar la pena por cadena perpetua, con el argumento de que tenía antecedentes de enfermedad mental y había sufrido abusos en su infancia. La Junta de Libertad Condicional recomendó por unanimidad no conceder clemencia.





