Colombia sumó su masacre número 96 del año en la noche del domingo 4 de octubre, cuando varios hombres armados entraron a un local comercial de Santander de Quilichao, en el Cauca, y dispararon sin distinción contra todas las personas que estaban adentro. Tres de ellas murieron.
El ataque ocurrió en un establecimiento abierto al público, ubicado en la calle 18A con carrera 15A del casco urbano. Los agresores llegaron, abrieron fuego y dejaron atrás un saldo que hoy obliga a las autoridades a reconstruir cada minuto de lo sucedido.
Los investigadores buscan aclarar las circunstancias del crimen y ponerles nombre a quienes lo cometieron.
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), que documentó el caso, lleva la cuenta en el departamento: con este triple homicidio, el Cauca acumula 14 masacres en lo corrido de 2026 y al menos 68 víctimas.
De acuerdo con la misma organización, allí operan los frentes Jaime Martínez y Dagoberto Ramos, ambos adscritos al Bloque Occidental Jacobo Arenas, además de bandas locales. Indepaz relaciona a estos grupos con la pelea por el dominio del territorio y de las rentas ilegales en distintos puntos del norte caucano.
La Defensoría del Pueblo ya había incluido a Santander de Quilichao en su Alerta Temprana 036 de 2023, un documento que advirtió sobre la amenaza que corren los civiles por la presencia de grupos armados ilegales y los enfrentamientos entre ellos. Tres años después, la advertencia sigue vigente y el municipio vuelve a contar muertos.





