La producción de ferroníquel de Cerro Matoso cerró 2025 en 36.400 toneladas, una reducción del 9% frente a las más de 40.000 toneladas registradas en 2024, en medio de un escenario marcado por precios bajos del níquel y efectos cambiarios que impactaron las finanzas de la compañía.
Ricardo Gaviria Jansa, presidente de la compañía, explicó que el comportamiento del mercado internacional afectó de forma directa la rentabilidad de la operación, pese al volumen de ventas alcanzado durante el año.
Según precisó, la empresa terminó el ejercicio con una generación de caja de entre cuatro y cinco millones de dólares, una cifra limitada para un negocio que mueve entre 400 y 500 millones de dólares anuales.
El directivo atribuyó ese resultado a la combinación de un precio deprimido del níquel y la revaluación del peso colombiano, factores que redujeron el margen operacional de la minera. “Terminamos un año prácticamente en tablas”, afirmó durante la entrevista.
En paralelo, la empresa reportó pagos por cerca de 334.000 millones de pesos entre impuestos y regalías durante el último año. De ese total, alrededor de 200.000 millones correspondieron a regalías, mientras que la inversión social alcanzó 10.800 millones de pesos.
Gaviria Jansa señaló que la operación mantiene su sostenibilidad financiera con una política de control de costos, una variable que considera clave para enfrentar la volatilidad del mercado global del níquel.
La compañía proyecta para 2026 una producción de 32.100 toneladas, una nueva reducción asociada al menor tenor del mineral extraído, un factor que ha venido descendiendo desde el arranque de la operación hace cuatro décadas.









