El general en retiro Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda se negó a aceptar los cargos que le formuló un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia por el delito de acoso sexual en concurso homogéneo y sucesivo contra dos mujeres de su entorno laboral durante su paso por la comandancia del Ejército Nacional.
La Fiscalía General de la Nación le imputó al ex alto mando militar haber aprovechado su rango y posición institucional para dirigir insinuaciones íntimas, solicitar fotografías de contenido sexual y gestionar encuentros privados en horarios no laborales con una suboficial y una abogada contratista que integraban su equipo de trabajo entre 2019 y 2022, periodo en que ejerció como comandante del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES) y del Ejército Nacional.
Las víctimas acreditadas en el proceso señalaron que los comentarios sobre su apariencia física y las solicitudes de imágenes personales eran recurrentes y se formulaban en tono de mando.
Además, indicaron que cuando se negaron de forma persistente, el entonces comandante recurrió a hostigamientos y descalificaciones públicas en su contra.
Al no allanarse a los cargos, el proceso penal continúa su curso ante la justicia ordinaria.
La situación judicial de Zapateiro Altamiranda permanece pendiente de resolución por la autoridad competente, bajo el principio de presunción de inocencia consagrado en el artículo 29 de la Constitución Política y el artículo 7 de la Ley 906 de 2004.









