El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, admitió la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de Brasil y aseguró que, pese a las diferencias ideológicas que los separan, ambas naciones están obligadas a trabajar de la mano.
El pronunciamiento llegó horas después de que Lula asegurara un nuevo mandato al derrotar en segunda vuelta al senador Flávio Bolsonaro, con el 51,75 % de los votos y el 99 % de las mesas escrutadas.
A través de su cuenta en X, el jefe de Estado recordó que el líder brasileño respaldó públicamente a Iván Cepeda durante la contienda colombiana, mientras él se inclinó por Bolsonaro en Brasil.
Al final, según escribió, cada pueblo escogió a su gobernante sin atender a los apoyos que llegaron desde el exterior.
De la Espriella insistió en que la decisión de los votantes es incuestionable y que acatar el resultado de las urnas constituye la esencia de cualquier sistema democrático.
Aunque reconoció distancias profundas con su homólogo, el presidente colombiano subrayó que los intereses nacionales deben estar por encima de las rivalidades políticas, pues los dos países comparten tanto retos como oportunidades.
En su mensaje planteó una agenda bilateral basada en el respeto, la soberanía y la colaboración, con prioridades como el combate al narcoterrorismo y a la extracción ilegal de minerales, la conservación de la selva amazónica y el bienestar de los habitantes de ambas naciones.





