Córdoba ya no tendrá zonas mineras sometidas a las reglas de los Distritos Mineros Especiales. El Ministerio de Minas y Energía echó para atrás esas 15 delimitaciones con la Resolución 40579, firmada el 22 de octubre, que también aplica en otros diez departamentos y en el litoral Pacífico.
Las áreas eliminadas suman 5.340.192 hectáreas, casi una vigésima parte del territorio colombiano. Catorce de esos polígonos se crearon este mismo año con la intención de reemplazar poco a poco la extracción por otras actividades económicas.
Según la cartera, el modelo no dio frutos: tras más de dos años no hubo avances medibles en reconversión laboral, industrialización ni bienestar, y los planes de gestión quedaron a medio camino. Tampoco se concertaron con gobernaciones ni alcaldías, lo que generó choques con los planes de ordenamiento territorial.
Para los mineros cordobeses, la decisión significa que los títulos activos y las solicitudes pendientes seguirán rigiéndose por el Código de Minas, sin modificaciones. Los derechos adquiridos y las consultas previas ya protocolizadas permanecen intactos.
La ministra María Nohemí Arboleda Arango sostuvo que la minería es clave para reactivar la economía y que el esquema anterior buscaba desplazar un oficio del que viven miles de familias sin brindarles otra salida real.
El Gobierno Nacional anunció que construirá con las regiones mineras, dentro del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, una agenda que articule la actividad legal con el agro, el turismo y el comercio, mientras mantiene el respaldo a la formalización y la lucha contra la explotación ilícita.





