El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, le salió al paso de los cuestionamientos a su gestión durante la alocución que dirigió al país la noche del domingo 25 de octubre. Allí aseguró que las críticas en su contra provienen de sectores que guardaron silencio durante la administración de Gustavo Petro.
El mandatario sostuvo que no le preocupan los señalamientos de la izquierda radical ni de quienes, según él, lo atacan de manera constante. A su juicio, esos mismos grupos ponen en duda cada medida de su Gobierno sin detenerse a evaluar si favorece a millones de ciudadanos, y actúan movidos únicamente por el afán de obtener beneficios políticos.
De la Espriella consideró injusto que se le exija corregir en tan corto plazo la situación que, en sus palabras, heredó del anterior Gobierno. Recordó que apenas suma 75 días en la Casa de Nariño y responsabilizó al cuatrienio pasado del deterioro de la seguridad, el debilitamiento de las instituciones, el desorden en las finanzas públicas y las graves denuncias de corrupción.
El jefe de Estado calificó de cínicos a quienes hoy reclaman resultados inmediatos, pues a su parecer resulta imposible recomponer en tres meses lo que tardó cuatro años en desgastarse.
Aun así, el presidente aclaró que no pretende justificarse ni evadir sus responsabilidades. Como muestra de su compromiso, afirmó que dedica cerca de 20 horas diarias a sus labores, un ritmo que considera indispensable para sacar adelante al país.





