El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, celebró este lunes la aprobación de la licencia ambiental para el proyecto minero El Alacrán, en Puerto Libertador, que se convierte en la segunda mina de cobre de gran escala del país.
Sin embargo, el mandatario departamental puso condiciones claras: el proyecto debe traducirse en empleo local, empresas cordobesas y obras tangibles para las comunidades.
Zuleta señaló que desde la Gobernación han acompañado el proceso porque su interés siempre ha sido que los grandes proyectos que llegan al territorio generen desarrollo real.
“Córdoba tiene que dejar de ser un departamento donde se llevan los recursos y las comunidades siguen esperando desarrollo”, declaró el mandatario.
El gobernador fue enfático en que buscará garantizar la mayor participación posible de mano de obra cordobesa y empresas locales, además de una inversión social que se traduzca en obras concretas y transformación para los territorios donde opera la mina.
En ese sentido, advirtió que el departamento no puede repetir lo ocurrido con otros proyectos. Puso como ejemplos a URRÁ y GECELCA, dos empresas que, según Zuleta, aprovecharon las riquezas del territorio sin generar una verdadera compensación. “Todavía persisten enormes deudas con las comunidades”, afirmó.
El mandatario también fue claro respecto a los términos en que debe desarrollarse la actividad: con responsabilidad ambiental, reglas claras y un compromiso real con las comunidades. Desde la Gobernación, anunció que garantizarán una verdadera concertación con los territorios afectados por el proyecto.
“El desarrollo regional solo tiene sentido cuando transforma vidas y genera oportunidades reales para nuestra gente”, concluyó Zuleta.









