Cinco días después de la desaparición de Yulixa Toloza, de 52 años, las autoridades dieron con el Chevrolet Sonic gris ceniza de placa UCQ-340, el vehículo en el que la mujer fue sacada a la fuerza del centro estético ilegal Beauty Láser M.L., ubicado en el barrio Venecia, al sur de Bogotá.
El automotor fue encontrado este lunes en un sector residencial de Cúcuta (Norte de Santander), a pocos kilómetros de la frontera con Venezuela.
Junto con el hallazgo, la Policía capturó a dos personas de nacionalidad extranjera que tenían el vehículo a su cargo y que quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que definirá su situación judicial.
De manera preliminar, las autoridades descartaron que se trate de los administradores del local, pero podrían ser imputados por ocultamiento de evidencia y obstrucción a la justicia.
Las cámaras de seguridad habían registrado el momento exacto en que dos hombres sacaron a Yulixa del establecimiento la noche del miércoles 13 de mayo, a las 7:24 p.m., con los pies arrastrando y sin capacidad de moverse por sus propios medios. El carro abandonó Bogotá pasada la medianoche del jueves 14 de mayo, cruzando el peaje Andes a la 1:50 a.m.
El vehículo registra a nombre de George Michael Ramírez Cortázar, pero era utilizado por María Fernanda Delgado Hernández, administradora del local, y por su pareja Edinson Torres.
Según testigos, ambos, junto al presunto operador del procedimiento, Eduardo David Ramos, descrito por clientas como exauxiliar del centro estético, desaparecieron de Venecia tras la accidentada intervención. Medios nacionales ya habían revelado que Ramos llamó a un conocido para informarle que ya estaban en territorio venezolano.
El carro presentaba aparentes marcas verdes en la carrocería, detalle que los investigadores analizan para determinar si fue alterado con el fin de dificultar su identificación.
La Sijín adelanta procedimientos técnico-científicos de recolección y análisis de elementos materiales probatorios, incluyendo inspección lofoscópica y fijación de evidencias, con el objetivo de establecer si hay rastros biológicos de Yulixa en el interior del vehículo.
El paradero de la mujer sigue siendo desconocido. Mientras tanto, familiares y amigas organizaron rastreos por cuenta propia en el sector del río Tunjuelito, cerca de donde funcionaba el centro estético sin ningún permiso ni licencia sanitaria.









