La Defensora del Pueblo, Iris Marín, dirigió este domingo una carta abierta a la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) para objetar la presencia del delantero Sebastián Villa en la prelista de 55 jugadores que el técnico Néstor Lorenzo presentó de cara al Mundial de 2026, a celebrarse en México, Estados Unidos y Canadá.
El cuestionamiento de Marín se apoya en la condena que la justicia argentina impuso al atacante en junio de 2023: dos años y un mes de prisión excarcelables por violencia basada en género contra su expareja Daniela Cortés, en hechos de 2020 durante su paso por Boca Juniors. Villa también enfrentó cargos por presunto abuso sexual con acceso carnal, proceso del que salió absuelto en 2024.
“La camiseta de Colombia no puede ser un escudo contra la justicia”, escribió la funcionaria, al tiempo que aclaró que la eventual convocatoria del jugador, hoy en Independiente Rivadavia de Argentina “no es solamente una discusión deportiva”.
Para Marín, tratar esos antecedentes como simples “problemas personales” ignora la responsabilidad que conlleva defender los colores del país en una Copa del Mundo.
La defensora trajo a colación la salida de Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez de la dirección técnica de la Selección Colombia en 2011, después de que agrediera a una mujer.
Entonces, recordó, Colombia asumió que su equipo representativo “no podía convivir simbólicamente con la violencia contra las mujeres”. Relativizar esa violencia por mérito deportivo, advirtió Marín, “envía un mensaje desolador”, pues el portador de esa camiseta “inevitablemente se convierte en referente para niños, niñas y jóvenes”.
Lorenzo respondió el jueves en rueda de prensa en Bogotá que Villa “está jugando, está rindiendo bien, está a la altura”, aunque admitió haberlo excluido antes por “el tema personal”. La nómina oficial para el Mundial se anunciará el 1 de junio.









