El último informe de Parques Nacionales Cómo Vamos (PNCV) alerta sobre las múltiples amenazas que enfrentan los Parques Nacionales Naturales (PNN) en Colombia. El conflicto armado, la deforestación, la degradación de ecosistemas, la minería ilegal, cultivos ilícitos, contaminación e incendios ponen en peligro al menos el 68% de estos espacios cruciales para la biodiversidad y la estabilidad ecosistémica.
Entre los PNN más críticos se encuentran Catatumbo Barí, Paramillo y Farallones de Cali, enfrentando amenazas como el traslape con bloques de hidrocarburos e incremento en el número de cabezas de ganado en sus alrededores. Estos parques, además, tienen ecosistemas vulnerables y están en riesgo de perder servicios esenciales para el desarrollo local, regional y nacional.
Parques Nacionales Cómo Vamos hace un llamado urgente ante la llegada del Fenómeno de El Niño, instando a emprender acciones tempranas para frenar y contener los incendios, especialmente en parques amazónicos, andinos y de la Orinoquía, fuertemente afectados durante la temporada seca.
A pesar del alto valor de los PNN, el informe revela que están perdiendo rápidamente su capital natural, representado en servicios ecosistémicos, biodiversidad y gestión adaptativa ante el cambio climático. En 59 de los 60 PNN del país, al menos una especie se encuentra en estado vulnerable, en peligro o en peligro crítico.
La importancia de los PNN se refleja en servicios vitales como la provisión y regulación hídrica, ya que el 50% de las Sub-Zonas Hidrográficas del país están en algún PNN, contribuyendo con un 25% y 30% adicionales de agua para años medio y seco, respectivamente. Además, los PNN albergan el 28% de las especies de flora y fauna endémicas del país y sirven como refugio para 397 especies amenazadas, incluyendo 251 especies de aves amenazadas, endémicas y de distribución restringida.







