Este lunes 27 de octubre se registró un terremoto de magnitud 6,1 en Turquía, con temblores reportados en Esmirna, Estambul, Bursa, Tekirdağ y otras ciudades de las regiones del Mármara y el Egeo, mientras las autoridades mantienen operaciones de búsqueda y rescate para evaluar el impacto.
Según la Autoridad de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD), el epicentro del movimiento se localizó en el distrito de Sındırgı, provincia de Balıkesir, a una profundidad de seis kilómetros, con daños localizados en algunas áreas.
El gobernador de Sındırgı, Doğukan Koyunçu, declaró que se mantienen activas las operaciones en el área afectada: “Hasta ahora no hemos encontrado víctimas ni reportes graves en las aldeas, pero seguimos inspeccionando el terreno”.
El presidente Recep Tayyip Erdoğan expresó sus condolencias a los afectados y aseguró que las unidades oficiales realizan verificaciones exhaustivas: “Todos los equipos competentes se encuentran en la zona revisando estructuras y apoyando a los ciudadanos”.
Las autoridades turcas activaron el Plan Nacional de Respuesta a Emergencias, con despliegue de AFAD, policía, gendarmería y servicios de rescate en campo. La agencia Anadolu informó que los temblores se sintieron ampliamente en la zona occidental del país.
Turquía se encuentra en una zona sísmica activa, ubicada sobre múltiples fallas tectónicas que han causado terremotos devastadores en el pasado, lo que mantiene a las autoridades en constante preparación para este tipo de eventos naturales.








