El teniente del Ejército Nacional Leider Ortiz Ortiz recibió este 23 de abril de 2026 una condena de 20 años y 2 meses de prisión tras aceptar su responsabilidad en la tortura y el homicidio de un campesino de 27 años ocurridos el 7 de octubre de 2025 en una base militar de Frontino, Antioquia.
Un juez penal especializado avaló el preacuerdo suscrito con la Fiscalía General de la Nación y lo declaró culpable por los delitos de tortura, homicidio y desaparición forzada, todos en su modalidad agravada.
La víctima, quien presentaba una discapacidad cognitiva, fue retenida en las instalaciones militares bajo el señalamiento de que pertenecía a un grupo armado ilegal. Según estableció el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, el hombre fue desnudado, golpeado, amarrado y colgado de un árbol durante cinco horas continuas de tratos crueles e inhumanos. Finalmente murió en un baño de la guarnición.
Tras su muerte, el cuerpo fue envuelto en una hamaca, trasladado al helipuerto de la base y arrojado al río El Cerro. Tres semanas después, las autoridades lo ubicaron en el afluente y lo remitieron al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para el proceso de identificación y análisis forense.
El caso no solo comprometió al teniente Ortiz Ortiz. Por estos hechos también cumplen medida privativa de la libertad el sargento segundo Andrés Olivio Gutiérrez Mideros, el cabo segundo Cristian David Córdoba Piamba y los soldados Brayan Estiven Osorio, Miguel Ángel Caicedo Hernández, Alberto Rojo Giraldo, Didian Fernando Ruiz Reyes, Jhon Edwin Quejada Fabra y Neider Oyola Ortiz.
En total, ocho uniformados del Ejército Nacional enfrentan la justicia por un crimen cometido al interior de instalaciones militares contra un civil en condición de vulnerabilidad.






