La producción cacaotera de Córdoba tiene hoy una dimensión cercana a las 600 toneladas por año, según las cifras que maneja Activa G10, asociación de segundo nivel que agrupa a diez organizaciones de base con aproximadamente 1.200 asociados distribuidos entre los municipios de Tierralta y Valencia.
La meta para 2026 es escalar esa cifra hasta las 800 toneladas, impulsada por la vinculación de nuevos productores y el fortalecimiento de las unidades ya activas en el Alto Sinú.
Omet Urango, gerente comercial de Activa G10, entregó estos datos el durante un evento de entrega de kits productivos organizado por la Gobernación de Córdoba.
Entre los asociados de la organización figuran 320 familias indígenas que ya cultivan cacao en la zona, además de pequeños productores del municipio de Montería a quienes Activa G10 les compra el grano directamente para integrarlo a su cadena de procesamiento.
El cacao que produce la asociación es catalogado como de fino aroma y sabor. En una central de procesamiento actualmente en construcción, el grano recibe un tratamiento especial que busca cumplir los estándares internacionales de exportación.
El horizonte exportador de Activa G10 es ambicioso y la organización negocia el envío de 100 toneladas de cacao a China y avanza en conversaciones paralelas con un cliente nacional que busca contenedores de 25 toneladas mensuales para re-exportar a Estados Unidos.
Ambas negociaciones transcurren de manera simultánea, lo que convierte a 2026 en el año de mayor proyección internacional que ha tenido el sector cacaotero organizado de Córdoba desde su consolidación en el Alto Sinú.






