La reforma laboral aprobada por el Congreso de la República en 2025 introdujo cambios en contratación, recargos salariales y acceso a protección social, en una de las discusiones legislativas más relevantes del actual periodo de Gobierno Nacional.
El proyecto avanzó tras varios meses de debate y concertación política liderada desde el Ministerio del Interior, bajo la coordinación de Armando Benedetti.
La nueva normativa fijó el contrato a término indefinido como mecanismo principal de vinculación laboral, con el propósito de ampliar la estabilidad de los trabajadores y reducir la temporalidad en distintas actividades económicas.
El Gobierno Nacional planteó esta medida como una herramienta para fortalecer la seguridad económica de los hogares colombianos.
Uno de los cambios con mayor impacto recae sobre el trabajo nocturno. La ley estableció que la jornada nocturna inicia a las 7:00 de la noche y ordenó un recargo del 35 % sobre cada hora trabajada desde ese momento. Sectores como comercio, vigilancia, salud, transporte y servicios concentran buena parte de los beneficiarios de esta disposición.
La reforma también modificó el pago por trabajo en domingos y festivos. El recargo pasó al 80 % en 2025, subirá al 90 % en 2026 y llegará al 100 % en 2027, según el cronograma aprobado en el texto legislativo.
El articulado incorporó garantías laborales para trabajadores de plataformas digitales, trabajadoras domésticas, madres comunitarias, mujeres rurales y personas cuidadoras, con acceso a salud, pensión y riesgos laborales.
La norma también formalizó la relación laboral de aprendices del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) e incluyó subsidios de conectividad para teletrabajadores.









