El presidente Gustavo Petro rechazó la operación militar estadounidense contra Venezuela y ordenó el despliegue de fuerza pública en la frontera colombo-venezolana. La decisión se tomó tras un consejo de seguridad nacional que se extendió desde las 3 de la madrugada.
“Acabamos de terminar consejo de seguridad nacional desde las 3 am. Se despliega la fuerza pública en la frontera, se despliega toda la fuerza asistencial que dispongamos en caso de entrada masiva de refugiados”, informó el mandatario colombiano a través de sus redes sociales.
Petro también activó los canales diplomáticos para atender la crisis. La embajada de Colombia en Venezuela quedó habilitada para recibir llamadas de asistencia de colombianos que se encuentren en territorio venezolano y requieran ayuda consular ante la situación desatada por los bombardeos.
El gobierno colombiano buscará convocar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aprovechando su condición de miembro del organismo internacional. “El gobierno de Colombia rechaza la agresión a la soberanía de Venezuela y de América Latina”, declaró Petro.
El presidente defendió el principio de autodeterminación de los pueblos como fundamento del sistema de Naciones Unidas. “Los conflictos internos entre los pueblos los resuelven los mismos pueblos en paz”, afirmó, distanciándose de la intervención militar estadounidense.
Petro hizo un llamado directo al pueblo venezolano: “Invito al pueblo venezolano a encontrar los caminos del diálogo civil y su unidad. Sin soberanía no hay nación”.
El mandatario colombiano insistió en que la paz debe ser el mecanismo para resolver las crisis. “Es la paz el camino y el diálogo entre los pueblos es fundamental para la unión nacional. Diálogo y más diálogo es nuestra propuesta”, concluyó, estableciendo una posición diplomática opuesta a la acción militar ejecutada por Estados Unidos.








