Durante el Consejo de Ministros realizado en la noche del 14 de julio, el presidente Gustavo Petro afirmó que ejercer funciones de Gobierno antes de la posesión oficial constituye una conducta ilegal y anunció que denunciará a cualquier funcionario que participe en ese tipo de actuaciones.
“Simular que son Gobierno es un delito”, sostuvo el mandatario, al asegurar que ningún integrante del equipo del presidente electo puede actuar como autoridad antes de prestar juramento y asumir formalmente el cargo.
También advirtió que los funcionarios públicos que faciliten o participen en esas actuaciones tienen la obligación legal de denunciar los hechos o, de lo contrario, podrían incurrir en responsabilidades.
Petro enmarcó esas declaraciones en las tensiones que rodean el proceso de transición presidencial. Según dijo, existen intentos por “poner otro Gobierno a funcionar antes que juramente”, situación que calificó como contraria al orden constitucional.
Además, reiteró que mientras no se produzca la posesión del nuevo mandatario, él continúa siendo el comandante supremo de las Fuerzas Militares y de Policía.
¿Por qué lo dijo?
Las declaraciones se producen en medio de la controversia por varias actuaciones del equipo del presidente electo, Abelardo De la Espriella, durante el proceso de empalme.
En los últimos días, el mandatario electo ha realizado reuniones públicas con su gabinete designado, incluso un consejo de ministros, ha presentado avances de su programa de gobierno y ha impulsado la idea de realizar la posesión presidencial en una guarnición militar, además de protagonizar un duro enfrentamiento con el Gobierno saliente que llevó a la suspensión de varias mesas de empalme.
La polémica también se intensificó luego de que Petro ordenara que ningún cuartel militar sea utilizado para la posesión presidencial mientras él continúe siendo el comandante supremo de la Fuerza Pública y recordara que el saludo militar solo puede rendirse al presidente en ejercicio o a quien ya haya asumido oficialmente el cargo.





