El peso colombiano se ubicó como la quinta moneda emergente con mayor valorización frente al dólar en lo que va de 2026, apoyado por el buen momento del petróleo y un mayor ingreso de divisas al mercado local, según datos recopilados por Bloomberg Línea.
El comportamiento de la moneda coincide con un escenario favorable para países exportadores de materias primas, en medio de un dólar que sigue sin mostrar una dirección clara.
El peso colombiano se ubicó en el quinto lugar entre las monedas emergentes con mejor desempeño frente al dólar en 2026, en una clasificación liderada por el real de Brasil, que acumula una apreciación cercana al 9% en el año.
Por encima de Colombia también aparece el peso de Argentina, que ocupa la cuarta posición, mientras el peso de México completa la presencia latinoamericana en el sexto puesto.
El impulso principal para la moneda colombiana ha venido del alza del crudo, producto clave para las exportaciones del país. Analistas de BBVA señalaron que “el peso colombiano ha sido respaldado por precios elevados del petróleo”, una dinámica que ha fortalecido la demanda por pesos en las últimas semanas y ha dado soporte a la tasa de cambio.
A nivel interno, la temporada de impuestos corporativos también ha influido en el mercado cambiario. Durante este periodo, empresas aumentan la venta de dólares para cumplir obligaciones tributarias, un movimiento que representa entre el 7% y el 7,5% del recaudo anual y que ha elevado la oferta de divisas en el país.
El analista Davison Santana, de Bloomberg Intelligence, explicó que el atractivo del carry trade mantiene al peso colombiano entre las monedas más costosas de vender en corto, solo por detrás del real brasileño, la lira turca y el rublo ruso. Ese diferencial de tasas ha mantenido el interés de inversionistas internacionales en activos locales.









