La Liga Contra el Cáncer Seccional Bogotá comunicó la paralización temporal de sus operaciones como respuesta a una coyuntura económica que compromete su funcionamiento y la atención a pacientes oncológicos.
En un comunicado firmado por el gerente general Hernán Fernández Ankudowicz, la entidad explicó que enfrenta “una difícil situación financiera que afecta su capacidad operativa y pone en riesgo la continuidad de la atención a los pacientes”.
El documento señala que los atrasos en cobro de servicios han originado “serias limitaciones en su funcionamiento”.
La decisión busca, conforme al comunicado, “proteger la estabilidad institucional y garantizar la calidad de la atención en el futuro”. Los directivos esperan normalizar los pagos pendientes en el corto plazo, lo que permitiría reanudar actividades en aproximadamente dos meses.
Mientras tanto, la Liga Colombiana contra el Cáncer analiza el alcance de la crisis para emitir un posicionamiento oficial al respecto.
Acuerdos entre Instituto Nacional de Cancerología y Nueva EPS
Para atender la emergencia, el Instituto Nacional de Cancerología y la Nueva EPS pactaron acciones de colaboración. Carolina Wiesner, directora del Instituto, confirmó que firmará un nuevo contrato el próximo 15 de mayo con componentes específicos: una “bolsa de medicamentos” para acceso oportuno a tratamientos, mecanismos de pago de cartera pendiente, mesas de trabajo para resolver glosas, e iniciativas conjuntas de investigación oncológica.
Wiesner enfatizó que “nada es más importante que generar evidencia de la vida real con la población afiliada” y destacó avances en “estrategias de prevención y detección temprana del cáncer”.
Jorge Iván Ospina, agente interventor de Nueva EPS, manifestó que las entidades comparten objetivos comunes. Anunció que los pagos de deudas se realizarán en tres etapas con base en cuentas auditadas y la creación de un fondo anticipado de recursos para impedir restricciones en la admisión de nuevos pacientes en centros de alta complejidad.








