El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, se declaró preocupado frente al inminente retorno al Invías de los seis peajes que operaba la concesión Ruta al Mar en territorio cordobés, tras la terminación anticipada de dicho contrato.
Esto implica que a partir del rertorno efectivo de esta infraestructura vial, será el Invías la entidad responsable de hacer el mantenimiento preventivo y correctivo de la red vial departamental.
El mandatario manifestó que su mayor preocupación radica en que el Invías “no es un buen administrador” y poner como evidencia el actual estado de los corredores que ya están bajo su manejo.
Citó el deterioro de la ruta donde está e peaje de Carimagua, entre Pueblo Nuevo y Planeta Rica, y el mal estado de las vías de Garzones y Mateo Gómez en ambos sentidos.
Adicionalmente, advirtió que existen obras prometidas y nunca ejecutadas pese al recaudo durante más de ocho años, como el paso urbano y la variante de Lorica —que finalmente tuvo que asumir el gobierno departamental con recursos propios— y el K-15 de Tierralta.
Zuleta subrayó que se trata de un corredor estratégico que comunica a cuatro departamentos —Antioquia, Córdoba, Sucre y Bolívar— y sentenció que “si no hay vías, no hay desarrollo”.









