Una noche de música terminó en desorden y tragedia en el Movistar Arena de Bogotá, donde se registraron enfrentamientos violentos entre asistentes al concierto de la agrupación argentina Damas Gratis. La situación obligó a cancelar el evento, dejó al menos cinco personas heridas y una persona fallecida en hechos ocurridos en los alrededores del escenario.
Según reportes preliminares de la Policía Metropolitana, los disturbios habrían comenzado cuando integrantes de barras bravas de diferentes equipos de fútbol se identificaron entre sí a través de tatuajes y camisetas, lo que desató riñas con armas blancas dentro del recinto. “La organización logística y de seguridad fue desbordada por el mal comportamiento de los asistentes”, señaló el coronel Álvaro Mora Rodríguez, comandante operativo de Control y Reacción.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó la muerte de una persona a las afueras del Movistar Arena, al parecer por atropellamiento. “Esto será motivo de investigación. Los hechos violentos ocurridos son absolutamente repudiables. No pueden ser normalizados”, declaró. También anunció la convocatoria de una reunión con los organizadores del evento, autoridades locales y representantes del recinto para esclarecer lo ocurrido y establecer responsabilidades.
Asistentes al evento describieron escenas de pánico y falta de control. “Desde el inicio de las filas empezaron las peleas con cuchillos. Muchas personas corrían y una de las puertas fue derribada”, relató una testigo. En videos difundidos por redes sociales se observan agresiones con palos, sillas y armas blancas, incluso en presencia de menores de edad.
El Movistar Arena emitió un comunicado en el que rechaza los hechos y anunció una investigación interna sobre posibles fallos en la logística, incluyendo el ingreso de objetos prohibidos como armas blancas.
Las autoridades indicaron que los heridos fueron trasladados a centros médicos y que se mantiene la investigación abierta para determinar cómo se permitió el ingreso de elementos cortopunzantes al recinto. La violencia asociada a barras bravas vuelve a encender las alarmas sobre los riesgos en la organización de eventos masivos en la capital.











