El Tribunal Superior de Bogotá respaldó este lunes la imputación de cargos contra Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco, exministros del gobierno de Gustavo Petro, por su presunta participación en el escándalo de corrupción de la UNGRD. La Fiscalía les atribuye tres delitos: concierto para delinquir, cohecho por dar u ofrecer e interés indebido en la celebración de contratos.
Ambos exfuncionarios se declararon inocentes después de una diligencia que se extendió por cuatro horas. Ahora queda pendiente la decisión sobre si irán a detención domiciliaria, medida que el ente acusador pidió formalmente ante la magistrada Aura Alexandra Rosero.
La fiscal María Cristina Patiño presentó evidencias que señalan cómo en el segundo semestre de 2023 los procesados habrían participado en un entramado para direccionar contratos de manera irregular a varios congresistas. El objetivo habría sido comprar voluntades en el Legislativo para lograr la aprobación de las reformas pensional y de salud, además de impulsar créditos públicos favorables al Ministerio de Hacienda.
“Los exministros Velasco y Bonilla acordaron entre sí, con otros funcionarios de la Rama Ejecutiva y con ciertos parlamentarios de las comisiones primera y séptima del Senado, y de la comisión interparlamentaria de crédito público del Congreso, el direccionamiento de proyectos contractuales a cambio de su apoyo a los intereses del Gobierno en el legislativo”, afirmó Patiño durante la audiencia.
Ricardo Bonilla rechazó las acusaciones. “Llevo más de medio siglo trabajando en actividades públicas y privadas, y nunca he tenido un peso de actividades ilícitas”, manifestó el exministro de Hacienda.
Por su parte, Velasco señaló: “No tengo nada que negociar con la Fiscalía porque soy completamente inocente”. Con estos dos exministros suman seis los altos exfuncionarios del gobierno Petro vinculados formalmente a este escándalo.






