El presidente Gustavo Petro rechazó el paro armado de 72 horas decretado por el ELN y ordenó a la Fuerza Pública atacar a la guerrilla, calificando sus acciones como amenazas no solo contra Estados Unidos sino contra Colombia y el proyecto bolivariano.
“Estás no son amenazas a Trump, son amenazas a Colombia y al proyecto de Bolívar de la Gran Colombia. Nunca entendió el ELN que lo más revolucionario que podía hacer, era juntar en la práctica el amor eficaz de Camilo Torres Restrepo con la paz del país”, expresó el mandatario.
El presidente criticó duramente al grupo guerrillero señalando que “no comprendió que ascendía la conciencia popular y que su papel no era estar con las mafias mexicanas y albanesas sino con el pueblo de Colombia”, calificando como “irreversible y dañino” el proyecto de “entregar la revolución al narcotráfico”.
El ELN ordenó el paro armado del 14 al 17 de diciembre en respuesta a lo que denomina “plan contrainsurgente y agresión imperialista”, advirtiendo a habitantes de Cúcuta, Barrancabermeja, Medellín, Bogotá, Cali y Popayán evitar mantenerse cerca de instalaciones policiales y militares, además de llamar a empresas de transporte y comercio a suspender actividades.
El comunicado guerrillero, firmado por el Frente de Guerra Urbano Nacional bajo el comando de Camilo Torres Restrepo, acusa al gobierno de “paramilitarismo como política de Estado” en sur de Bolívar, Magdalena Medio, Catatumbo, Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó.
Petro ordenó a la Fuerza Pública “atacar al ELN y defender al pueblo de Colombia ante cualquier amenaza externa”, solicitando a los colombianos “salir a la fiesta de navidades sin miedo. El miedo paraliza y no nos dejaremos amenazar ni por potencias extranjeras ni por traquetos vestidos de revolucionarios”.






