Sophie’s Choice: una mujer polaca sobreviviente de los campos de concentración, durante su cautiverio en Auschwitz, afrontó la decisión más difícil que cualquier ser humano podría experimentar: elegir cuál de sus dos hijos viviría y cuál sería enviado a la muerte.
El film donde se relata la vida de Sophie se observa el horror de tener que enfrentar una elección con solo dos opciones, donde cualquiera que tome no la librará de un gran dolor; con el agravante de que, si no elige, ambos morirán.
¿Alguna vez has tenido que vivir una elección parecida a la de Sophie? Una encrucijada con estas características:
Solo dos opciones.
Aún sin decidir, ya estás decidiendo.
Elijas o no, las consecuencias harán parte de tu vida.
Pero si no decides, es peor.
Posiblemente no has tenido que enfrentar este tipo de decisiones, pero en la vida diaria nos enfrentamos con dilemas que, aunque no tengan la misma intensidad del caso Sophie’s Choice, cumplen con las cuatro características anteriores. Estas nos ubican en la coyuntura de tener que elegir entre dos situaciones que no queremos vivir o entre dos “comidas” que no queremos digerir.
Hoy, el centro político en Colombia se debate entre dos opciones. Aunque se nieguen a elegir, esa neutralidad ya es una postura que implicará efectos de igual manera en sus vidas, con el agravante de que, si no deciden, podría ser peor.
¿Qué decisión tomarán algunos cuantos millones de colombianos de centro este 21 de junio?
Entiendo a aquellos colombianos de centro que no se ven representados ni en Iván ni en Abelardo y que, por tal motivo, toman la decisión política de abstenerse o votar en blanco. Hasta yo lo he hecho en el pasado y me parece una posición muy respetable. Pero, ¿es este el momento político para quedarnos en blanco? ¿Será que no decidir sería peor? Son preguntas que las personas de centro tienen solo días para responderse.
No soy político y aún no sé qué hago escribiendo de política en mi columna de salud mental y familiar. Creería que lo hago porque, como ciudadano, percibo que esta elección es muy diferente a las del pasado. Antes, uno podía darse el lujo de no votar o votar en blanco porque, al fin y al cabo, sentía que no había una gran diferencia entre el ganador y el perdedor. Esta vez no. Esta vez hay dos cosmovisiones muy diferentes de país representadas en Cepeda y De la Espriella; por lo tanto, por más insatisfechos que nos podamos sentir con ambas propuestas, nos vemos forzados a tomar partido.
En esta ocasión, la segunda vuelta presidencial representa dos visiones de país diametralmente opuestas. Por más que te ubiques en el centro político y no concilies con ninguna de ellas, tendrás que elegir el mal menor con el que podrías convivir. En la vida, como en la política, existen cosas que estamos seguros de que jamás probaríamos, y otras que, aunque nos desagraden, estaríamos dispuestos a digerir a la fuerza porque no hay más opciones. Y este es ese momento.
¿Cómo percibe el centro a la izquierda y a la derecha?
A continuación, contrastamos las dos cosmovisiones de país que hoy dividen a Colombia, analizadas desde la perspectiva analítica y crítica del centro político:
| La Percepción del Centro hacia la Izquierda | La Percepción del Centro hacia la Derecha | |
| Enfoque Social y Tierra | Justicia Colectiva vs. Sospecha de Expropiación: Se percibe como un modelo que promete equidad para los vulnerables, pero genera el temor de sacrificar la propiedad privada. El trabajador sospecha si su esfuerzo financiará la inactividad de otros. | Productividad Libre vs. Exclusión Social: Se observa como un enfoque sólido que blinda la propiedad y la empresa, pero genera incertidumbre sobre el auxilio estatal. Deja la duda de qué pasará con los más débiles ante un mercado frío. |
| Seguridad y Justicia | “Paz Total” vs. Impunidad: Se percibe como una apuesta por el diálogo para sanar el conflicto, pero genera el temor de que tanta flexibilidad termine premiando al victimario. El centro sospecha si la justicia terminará cediendo ante la delincuencia. | “Mano Dura” vs. Arbitrariedad: Se observa como un modelo rígido que promete orden inmediato y castigo severo, pero al priorizar la fuerza siembra la duda de si se pisotearán los derechos ciudadanos bajo el abuso de autoridad. |
| Manejo del Conflicto | Sometimiento vs. Concesiones Legitimadoras: Se percibe como un esfuerzo conciliador por apagar la guerra sentando a todos los grupos armados a negociar. Sin embargo, genera la duda de si tanta concesión terminará legitimando el crimen y arrodillando al Estado ante los violentos. | Derrota Militar vs. Violencia Sin Fin: Se observa como una postura que rechaza todo diálogo y propone la ofensiva militar absoluta. Promete recuperar el honor estatal, pero abre el interrogante de cuántas vidas costará y deja el temor latente de reactivar un ciclo de guerra perpetua. |
| Economía y Estado | Monopolio Estatal vs. Ahogo Tributario: Se percibe como un control público que promete proteger los servicios sociales, pero deja la duda de si una alta carga tributaria ahogará la inversión privada, sembrando el temor a una economía frenada por la burocracia. | Privatización Absoluta vs. Desamparo Social: Se observa como un libre mercado puro que reduce al mínimo el tamaño del Estado buscando eficiencia. Sin embargo, abre el interrogante de si el ciudadano común quedará desamparado ante las frías leyes de la oferta y la demanda. |
| Identidad y Valores | Inclusión Diversa vs. Imposición Ideológica: Se percibe como una agenda que promueve la deconstrucción social y celebra la diversidad, pero deja la duda de si se busca imponer un sesgo ideológico que termine desdibujando los valores familiares tradicionales. | Pilares Tradicionales vs. Exclusión e Intolerancia: Se observa como una postura que defiende la patria, la moral y la familia como núcleo. Promete preservar el orden cultural, pero abre el interrogante de si se excluirá a las minorías bajo un modelo social intolerante y asfixiante. |
| Constitución política | Reforma Constituyente vs. Perpetuación del Poder: Se percibe como una propuesta para reformar la carta magna en favor de los derechos colectivos, pero deja la duda de si el fondo real es perpetuar un proyecto político, sembrando el temor a que se desmorone el equilibrio de poderes. | Estado de Excepción vs. Recorte de Libertades: Se observa como una postura que busca aplicar medidas de excepción para restablecer el orden y la seguridad nacional. Sin embargo, abre el interrogante de si se limitarán libertades fundamentales bajo un poder centralizado y sin control. |
Querido lector de centro, ¿puedes llegar a identificar un mal menor para elegir según tu forma de percibir a la izquierda o a la derecha? ¿O considerarías que ambas opciones son iguales?
Queramos o no, la política pondrá al centro frente a dos platos que quizás no le gusten, pero uno de ellos será, bajo su propio criterio, peor, mejor o igual que el otro. Ante ese escenario, la madurez emocional y ciudadana nos exige elegir lo más tolerable.
Desde mi humilde perspectiva, como un analfabeta de la política, considero que estar ante dos posiciones tan radicalmente diferentes me hace dejar a un lado la idea del voto en blanco o la tentación de irme ‘a ver ballenas’.
El único propósito de estas líneas es hablarle a los indecisos y animarlos a tomar partido en esta segunda vuelta presidencial.
Finalmente, mis lectores de centro, ante decisiones que no quieren tomar —como tener que elegir entre ir a la izquierda o a la derecha—, ¿cuál será tu elección?






