El ataque perpetrado este martes contra el casco urbano del municipio de Buenos Aires, en el Cauca, dejó al descubierto las tácticas ilegales empleadas por la columna Jaime Martínez de las disidencias de las Farc, que incluyeron el uso de menores de edad en sus filas y el delito de perfidia.
Así lo denunció el general Erik Rodríguez Aparicio, segundo comandante del Ejército Nacional, quien detalló que los guerrilleros llegaron al poblado disfrazados de población civil para ocultar su movimiento.
“Incurrieron en el delito de perfidia, ya que para llegar al sitio disimularon su movimiento vistiéndose de civil y una vez advirtieron la presencia de las tropas y de la Fuerza Aérea Colombiana en el territorio, lo primero que hicieron fue cambiar sus ropas y esconderse en la población civil de un caserío cercano a este municipio”, explicó el oficial.
El alto mando militar también confirmó la participación de niños y adolescentes en la arremetida armada. “Se tiene referencia de participación de menores de edad integrantes de esta estructura en el ataque que realizaron el día de ayer”, agregó Rodríguez Aparicio.
Orden desde la cúpula guerrillera
Según las autoridades, la operación fue ordenada directamente por alias Marlon, el único cabecilla de las disidencias que permanece activo en el departamento del Cauca tras la neutralización de seis jefes guerrilleros durante este año.
La incursión comenzó alrededor de las 5:30 de la mañana con el lanzamiento de drones explosivos y cilindros bomba contra la estación de policía. El bombardeo indiscriminado también afectó el hospital municipal, varias viviendas y la sede del Banco Agrario.
Ocho uniformados de la Policía Nacional resultaron heridos y actualmente reciben atención médica en la Clínica Valle del Lili, en Cali.









