La Corte Suprema de Justicia puso punto final a uno de los procesos penales más seguidos y debatidos de la historia judicial colombiana: dejó en firme la absolución de Laura Moreno y confirmó la prescripción del caso contra Jessy Quintero, cerrando más de 15 años de batalla jurídica por la muerte de Luis Andrés Colmenares, ocurrida en octubre de 2010 en el parque El Virrey de Bogotá.
El alto tribunal estudió la demanda de casación presentada por la familia de Colmenares y concluyó que no existían errores jurídicos que permitieran revertir los fallos de instancias anteriores. En consecuencia, se mantiene la absolución de Moreno, al no haberse logrado probar más allá de toda duda razonable su responsabilidad penal en la muerte del joven.
Frente a Jessy Quintero, la Corte ratificó que el paso del tiempo extinguió la acción penal en su contra por los delitos de falso testimonio y encubrimiento que se le atribuían, cerrando también esa vía procesal de forma definitiva.
El caso estuvo marcado durante años por versiones irreconciliables. Mientras la Fiscalía sostuvo la hipótesis de un homicidio, la defensa argumentó que se trató de una caída accidental al canal del parque. Ninguna postura logró imponerse con la contundencia que exige el estándar de duda razonable en materia penal.
Con esta decisión, la justicia penal colombiana cierra formalmente el expediente, aunque los interrogantes sobre lo que realmente ocurrió esa noche permanecen abiertos para la familia de Colmenares y para un país que durante más de una década siguió cada audiencia de este proceso.






