Daniel Quintero Calle, exalcalde de Medellín, asumió como nuevo superintendente nacional de Salud con un discurso que combinó su experiencia en gestión de crisis sanitarias, su historia personal como padre de una niña trasplantada y una promesa directa de usar tecnología e inteligencia artificial para combatir la corrupción en el sistema de salud colombiano.
“Soy padre de una niña trasplantada, cuya vida depende de que le lleguen las medicinas. Por eso siento como propios a todos los niños de Colombia que necesitan sus medicinas y ser atendidos”, afirmó Quintero.
El nuevo superintendente planteó que el sistema de salud necesita un reseteo contra la corrupción y una reingeniería tecnológica, y anunció que ejercerá la vigilancia y el control con el mismo talante que mostró como alcalde de Medellín cuando denunció irregularidades en el proyecto Hidroituango. “Sin precio y sin miedo, haré vigilancia y control para castigar a los que se están robando el sistema de salud”, advirtió.
Como parte de su estrategia, Quintero hizo un llamado público a ingenieros expertos en inteligencia artificial y Big Data para que se sumen al proceso de transformación tecnológica del organismo de control, señalando que esas herramientas serán claves para detectar irregularidades y resolver de fondo los problemas estructurales del sistema.
Quintero llega al cargo en un momento de alta tensión para el sector, luego de que Supersalud prorrogara la intervención forzosa de Nueva EPS por un año adicional.






