Un juez legalizó este miércoles la captura de Jesús Hernández y Kelvis Sequera, los dos hombres detenidos en Cúcuta y vinculados al caso de Yulixa Consuelo Toloza Rivas, la mujer de 52 años que murió tras someterse a una lipólisis láser en el centro estético clandestino Beauty Láser, en el barrio Venecia, al sur de Bogotá.
La decisión judicial no estuvo exenta de controversia. La Procuraduría General de la Nación denunció que la Fiscalía actuó de manera desleal durante el proceso, al presentar a los capturados ante un juez cuando ya habían transcurrido las 36 horas que fija la ley colombiana para formalizar una detención.
Según el ente de control, ambos sujetos fueron retenidos el 17 de mayo, lo que habría vencido el término legal antes de la audiencia.
A pesar de ese reparo, el juez avaló la legalidad de las capturas. La Procuraduría anunció que apelará la decisión, lo que abre un nuevo frente jurídico en una investigación que ya tiene múltiples aristas.
El caso de Yulixa Toloza conmocionó al país desde el 13 de mayo, cuando desapareció luego de que personal del establecimiento ilegal la sacara inconsciente del lugar y la subiera a un vehículo.
Su cuerpo fue hallado el 19 de mayo al costado de una carretera en el municipio de Apulo, Cundinamarca. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, fue enfático al calificar lo ocurrido: “Fue un asesinato”.
En paralelo, la Fiscalía gestiona ante Venezuela la deportación de otros tres sospechosos —entre ellos los presuntos dueños del local— capturados en los estados Portuguesa y Aragua, proceso que enfrenta trabas diplomáticas porque la legislación venezolana impide la deportación automática de sus nacionales.
El caso también agudizó el debate sobre los centros estéticos clandestinos: entre 2025 y mayo de 2026, la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá registró 282 quejas por irregularidades en este sector, 194 de ellas vinculadas a sitios sin habilitación sanitaria.









