Un día después del ataque con fusiles de las disidencias de las FARC en la vía Panamericana, el senador Alexander López Maya se pronunció, “Estoy sano y salvo”. El dirigente confirmó que él y el senador electo Kevin Gómez resultaron ilesos, aunque su escolta fue retenido y conducido a zona montañosa antes de escapar 30 minutos después.
López Maya narró lo ocurrido en sus redes sociales. Los disidentes dispararon contra el vehículo en que se movilizaban él y Gómez, y acto seguido retuvieron al escolta y lo trasladaron en el mismo carro hacia una zona de difícil acceso. A los 30 minutos, el hombre logró huir.
El ataque ocurrió en la recta final de la campaña presidencial, con el 31 de mayo a once días de distancia, y dejó una pregunta abierta sobre el nivel de control que los grupos armados mantienen en el Cauca, incluso en corredores cercanos a la capital departamental.
Tras confirmar que estaba fuera de peligro, López Maya le pidió al Ministro de Defensa y a la Fuerza Pública que garanticen la vida “no solo de los dirigentes políticos, sino de todo el pueblo caucano y colombiano”. Para el dirigente, detrás del ataque hay una intención, “Estos grupos quieren frenar un proyecto de paz. No lo lograrán”.
López Maya ratificó su respaldo a la candidatura presidencial de Iván Cepeda y a Aida Quilcué como fórmula vicepresidencial para los comicios del 31 de mayo.
El episodio se suma a una cadena de hechos violentos en el suroccidente colombiano en los días previos a la primera vuelta, donde organismos como la Defensoría del Pueblo ya advirtieron sobre riesgos para la jornada electoral en municipios con presencia de actores armados.









