Las embarcaciones del sistema Businú navegarán sin cobrar pasaje durante la etapa de ajustes que arranca en diciembre. El alcalde Hugo Kerguelén anunció que el periodo de pruebas se extenderá por dos meses y medio antes de iniciar la operación comercial en marzo de 2026.
“Hoy comenzamos 2 meses y medio de pruebas en el río en temporada de verano”, explicó el mandatario durante el evento de presentación de las naves. La fase permitirá realizar “ajustes, aprendizaje y afinación del sistema” antes de establecer las tarifas definitivas.
Yapel y Betancí, las dos embarcaciones con capacidad para 38 pasajeros cada una, recorrerán tres puntos de la ciudad: Centro Verde, calle 22 y Rancho Grande. Estos lugares conforman el piloto con el que arranca el primer transporte fluvial público del país.
El alcalde enfatizó que la temporada seca resulta ideal para evaluar el funcionamiento de las naves en diferentes condiciones del río Sinú. Durante este tiempo, los equipos técnicos identificarán posibles mejoras en el servicio antes de comenzar la operación formal.
Kerguelén reveló que el municipio financió las embarcaciones con recursos propios tras el retiro de 3.000 millones de pesos por parte del gobierno nacional. “Nos quedamos sin piso”, recordó el mandatario, quien decidió continuar mediante la sobretasa de gasolina.
Las embarcaciones llevan nombres en lengua Zenú: Yapel representa el inicio del tejido y Betancí simboliza el agua que conecta. “Businú no es eso, un tejido entre el río, la ciudad y su gente”, explicó Kerguelén.
La administración municipal ya aseguró el lote para construir un cuarto embarcadero en la Universidad de Córdoba, obra que comenzará en 2026. El proyecto contempla eventualmente conectar la zona urbana con corregimientos rurales ubicados a orillas del río.
El alcalde cerró señalando que Businú “pasará de ser un piloto a convertirse en un sistema” que recuperará el río como eje tradicional de movilidad en Montería.






