Diez años de peajes cobrados y ninguna variante construida. Ese es el balance que el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, le presentó al gobierno nacional al referirse a la salida de la concesión Ruta al Mar del departamento.
El mandatario señaló que los cordobeses pagaron durante una década por un proyecto que nunca les entregó las obras prometidas en Lorica.
“Nos cobraron los peajes durante 10 años aproximadamente, y Lorica se quedó sin variante y sin paso urbano, solo fueron promesas incumplidas de este gobierno, y gobiernos anteriores”, afirmó Zuleta Bechara. La concesión, que une cuatro departamentos del país, deja pendientes obras en territorio cordobés sin que hasta ahora el gobierno nacional haya precisado qué ocurrirá con ese corredor vial.
El gobernador advirtió que la incertidumbre sobre el futuro de Ruta al Mar afecta directamente la conectividad del departamento. A eso se suma que durante el actual gobierno solo se comprometió un tramo de vía, financiado además con vigencias futuras, lo que Zuleta Bechara consideró insuficiente frente a las necesidades reales del territorio.
Ante ese panorama, la Gobernación decidió asumir directamente la intervención del paso urbano de Lorica, obra que por competencia y presupuesto debería ejecutar la Nación. El mandatario confirmó que ya cuenta con los recursos para hacerlo.
En la misma línea, anunció para las próximas semanas el inicio de obras en la vía Chinú–Lorica–San Bernardo, otra carretera de administración nacional que los cordobeses terminaron financiando con recursos propios.









