Los cultivos de coca en el departamento de Córdoba aumentaron y se estima que pasaron de 4.000 a un rango que se sitúa entre 5.000 y 13.000 hectáreas durante el 2018 y 2024, con proyecciones que sugieren un incremento hasta las 15.000 hectáreas, según datos revelados por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNDOC).
Este incremento en el área cultivada se registra principalmente en zonas rurales del departamento, coincidiendo con el aumento de otras actividades ilícitas como la minería ilegal, que afecta especialmente a la Ciénaga de Ayapel.
La expansión de estos cultivos presenta múltiples desafíos para el departamento, entre ellos el deterioro de ecosistemas protegidos, debilitamiento de la seguridad rural, afectación a comunidades campesinas e impactos en proyectos de desarrollo territorial.

La expansión de cultivos ilícitos coincide con el deterioro de indicadores de seguridad en zonas rurales del departamento.
Las autoridades departamentales señalan la necesidad de fortalecer la presencia estatal en las zonas afectadas y desarrollar alternativas económicas viables para las comunidades rurales, como parte de una estrategia integral para enfrentar esta problemática.
El área sembrada con coca en Córdoba se concentra especialmente en zonas del sur del departamento municipios como Puerto Libertador y la zona del Nudo del Paramillo albergan la mayor cantidad de cultivos.









