El alcalde de Tunja, Mikhail Krasnov, continúa ejerciendo el cargo pese a que la Procuraduría General de la Nación emitió un fallo en primera instancia que lo sanciona con destitución e inhabilidad por 14 años, tras comprobar que se inscribió y tomó posesión del cargo de elección popular estando inhabilitado.
La sanción fue impuesta por celebrar un contrato con la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia un año antes de las elecciones, lo que lo inhabilitaba para postularse según las normas electorales vigentes.
Según explicó el asesor jurídico del gobierno departamental, Jorge Mario Ibáñez, el fallo de primera instancia debe ser notificado formalmente para que surta efecto legal. “Hasta que no se haga la notificación oficial, no se activa la competencia en cabeza del sujeto disciplinable”, señaló.
Una vez notificado, Krasnov tendrá diez días hábiles para presentar recurso de apelación por escrito, y será la segunda instancia quien confirme, modifique o revoque la sanción antes de continuar con un control automático de legalidad ante el Consejo de Estado.
Krasnov se pronunció con tranquilidad frente a la situación: “Permaneceré en el cargo hasta que Dios y la justicia lo determinen. Este proceso se adelanta por una actividad docente que ejercí antes de ser alcalde; ser profesor no constituye impedimento. De mi parte no hubo mala fe”.
La Procuraduría calificó la presunta falta como gravísima a título de dolo, considerando que el actuar del alcalde habría afectado el servicio público, la función pública y la imagen institucional, además de los intereses del Estado.









