La Unidad Administrativa Especial de Aeronáutica Civil de Colombia activó sus protocolos de apoyo regional y de manejo del tráfico aéreo después del sismo que sacudió a Panamá.
La entidad dispuso su capacidad operativa para recibir, gestionar y ordenar los vuelos que debieron cambiar de rumbo por la afectación o saturación temporal de los servicios de navegación en el espacio aéreo y la infraestructura del país vecino.
Aeronaves que provenían de distintas rutas internacionales aterrizan de forma coordinada en siete terminales designadas como alternas. Son el Gustavo Rojas Pinilla de San Andrés, el Rafael Núñez de Cartagena, el Ernesto Cortissoz de Barranquilla, el Simón Bolívar de Santa Marta, el Alfonso Bonilla Aragón de Cali, el José María Córdova de Rionegro y Los Garzones de Montería.
Según el reporte oficial, la rápida respuesta de los controladores de tránsito aéreo (ATC), del personal técnico y de los servicios aeroportuarios permite que la reorientación de los vuelos avance con total normalidad y bajo los estándares internacionales de seguridad operacional.
La Aeronáutica Civil expresó, en nombre del Gobierno Nacional y del sector aéreo colombiano, su solidaridad con el pueblo panameño y con las autoridades aeronáuticas y de gestión del riesgo de ese país.
Además, ofreció la experiencia y la capacidad técnica de Colombia para colaborar en la atención de la emergencia.
La entidad mantendrá un monitoreo permanente de la situación en Panamá y trabajará de manera continua con la Autoridad Aeronáutica Civil panameña (AAC) y con las aerolíneas afectadas. El propósito es facilitar la normalización gradual de los itinerarios, con prioridad en la seguridad y la asistencia a los pasajeros.





