El senador Hernán Cadavid, del Centro Democrático e integrante de la Comisión Primera, le pidió al Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella radicar con mensaje de urgencia el proyecto de estatuto antiterrorista. Según dijo, la lucha contra el crimen y el deterioro de la seguridad que dejó el gobierno anterior “no dan espera”.
Cadavid sostuvo que el mandatario “goza de la legitimidad de la lucha contra el crimen organizado” y consideró que el Congreso podría darle “un voto de confianza” a la hora de otorgarle facultades.
Sin embargo, pidió al Ejecutivo llevar “el máximo de contenido posible” al Legislativo, para que la iniciativa tenga el respaldo de esa rama del poder.
El senador anticipó que las facultades serán uno de los puntos de discusión en los próximos meses. “Ojalá antes de terminar el año podamos haber avanzado en gran manera y en gran medida”, afirmó.
El borrador del estatuto, firmado por los ministros del Interior, Rodrigo Lara; de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, y de Justicia, Iván Cancino, pide para el presidente facultades extraordinarias por seis meses en tres materias.
La primera es reglamentar la oficina del Alto Comisionado contra el Terrorismo. Las otras dos son la acción de aprehensión preventiva de bienes y el régimen de licencias para proveedores de criptoactivos.
El proyecto se tramitaría como ley estatutaria, por lo que necesita mayoría absoluta de los miembros del Congreso, aprobación en una sola legislatura y revisión previa de la Corte Constitucional.
Entre sus puntos centrales están un Registro Nacional de Organizaciones y Actores Terroristas, en el que podrían incluirse estructuras y personas, el congelamiento de bienes de los listados en 24 horas y nuevos delitos, como el apoyo material a organización terrorista.
La iniciativa ha dividido al Congreso. El senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, advirtió que incluir personas en el registro abre la puerta a violaciones de derechos y la calificó como un posible “régimen dictatorial”. Cadavid ya le había respondido que “el tiempo de complacencia con delincuentes se acabó”.





