La Comisión Primera de la Cámara de Representantes aprobó en primer debate el proyecto de ley conocido como ‘Ley Anticapuchos’, con 20 votos a favor y 2 en contra, en una sesión realizada este miércoles 4 de noviembre en el Congreso de la República.
El representante Julio César Triana, uno de sus autores, afirmó que la iniciativa no criminaliza la protesta ni prohíbe el uso de capuchas.
“Los ciudadanos pueden salir a protestar ocultando su rostro”, dijo, y recordó que así lo ha señalado la Corte Constitucional. Según explicó, lo que el texto penaliza es ocultar la identidad para cometer actos delictivos o vandálicos durante una manifestación.
El proyecto incluye agravantes cuando los ataques se dirigen contra centros hospitalarios, servicios públicos como el transporte y centros de atención de urgencias. Triana sostuvo que esos delitos dejarían de ser excarcelables, y citó como ejemplos a quien incendia transporte público y a quien se infiltra en las protestas para destruir bienes públicos y privados.
La iniciativa fue radicada por Triana y por el representante Jaime Arizabaleta. Según sus autores, contempla penas no excarcelables de cuatro a ocho años de prisión para quienes oculten su identidad y protagonicen hechos violentos en una protesta. El diseño original incorpora sanciones graduadas, con medidas administrativas y castigos penales reservados para casos graves ya tipificados en la ley.
El texto plantea además la individualización de responsabilidades, para evitar que se criminalicen las marchas pacíficas, y fija límites al uso de la fuerza por parte de las autoridades, junto con mecanismos de rendición de cuentas para prevenir abusos en los operativos. Durante el debate, Arizabaleta afirmó: “Quien defiende una causa justa no necesita una capucha”.





