La ministra de Educación, Viviane Morales Hoyos, presentó su renuncia irrevocable al cargo mediante una carta dirigida al presidente Abelardo De La Espriella. La dimisión se hará efectiva a partir del 7 de septiembre.
Morales asumió la cartera el 7 de agosto, con la posesión del actual Gobierno, por lo que su paso por el ministerio suma apenas tres semanas.
En el documento, la funcionaria explica que una situación familiar inesperada reclama su presencia y toda su atención de manera inmediata. Esa circunstancia, señala, hace imposible cumplir con la dedicación que exige la responsabilidad que le fue confiada.
La ministra precisa que ya había comentado personalmente el asunto al mandatario en días pasados. En la carta cita un proverbio bíblico sobre los planes del hombre y la palabra final del Señor, y afirma que hoy comprende más que nunca la verdad que encierra.
Morales agrega que aceptó el cargo consciente del significado insustituible de la educación en la construcción de la llamada “Patria Milagro” y que dedicó todas sus fuerzas a la tarea encomendada.
La saliente ministra expresó nostalgia por dejar el equipo de gobierno y aseguró que su oración lo acompañará a diario.
Abogada, exfiscal general, exsenadora y exembajadora en Francia, Morales llegó a la cartera con amplia trayectoria pública, aunque sin experiencia previa en el sector educativo. Su designación, anunciada el 7 de julio, generó debate por sus posiciones en materia de educación y valores.





