El Gobierno Nacional ordenó a la Fuerza Pública reforzar las operaciones para identificar, localizar y llevar ante la justicia a los responsables del ataque con explosivos ocurrido en Algeciras, Huila, que dejó dos militares asesinados y otros uniformados heridos.
El Cabo Primero Yony Alejandro Andrade Lizcano y el Soldado Profesional Luis Felipe Muñoz Lizcano murieron mientras cumplían labores de protección de la población. El Gobierno expresó sus condolencias a las familias de los uniformados y aseguró que el crimen no quedará impune.
La reacción oficial atribuyó el ataque a estructuras vinculadas con el narcoterrorismo y planteó una respuesta operacional para perseguir a los responsables. La instrucción presidencial busca avanzar en su identificación, ubicación y judicialización.
“No permitiremos que estas estructuras criminales sigan desafiando al Estado y arrebatándonos a nuestros héroes”, señaló el Gobierno al referirse al impacto de las acciones armadas contra integrantes de la Fuerza Pública.
El pronunciamiento también informó que las autoridades mantienen atención sobre los militares que resultaron heridos durante el ataque. El Gobierno les deseó una pronta recuperación y manifestó su respaldo a sus familias.





