El presidente Abelardo de la Espriella actualizó el balance de víctimas del terremoto de magnitud 7.4 registrado el pasado lunes en el occidente del país. La cifra de personas fallecidas asciende ahora a 275, con más de 2.000 heridos y más de 25.000 familias afectadas.
El mandatario precisó que el sismo golpeó con mayor fuerza a los departamentos de Chocó, Risaralda, Quindío, Caldas y Valle del Cauca.
El reporte actualizado incluye 631 centros comunitarios afectados, 179 centros de salud con fallas estructurales, un puente peatonal caído y 20 puentes vehiculares comprometidos. Cinco aeropuertos del país también resultaron afectados por el movimiento telúrico.
De la Espriella anunció la declaratoria de emergencia económica, mecanismo constitucional que le permite al Gobierno Nacional tomar medidas excepcionales frente a la crisis.
La decisión responde, según explicó, a la magnitud de la tragedia y a la necesidad de agilizar la reconstrucción de las zonas golpeadas.
En el marco de la emergencia, el mandatario confirmó la creación del Fondo Milagro, entidad que canalizará los aportes nacionales e internacionales destinados a la reconstrucción de hospitales, centros educativos, vías y aeropuertos afectados por el sismo.
El paquete de medidas contempla el pago de servicios públicos para las familias damnificadas, subsidios de arrendamiento para quienes perdieron sus viviendas y alivios tributarios y financieros para los sectores más golpeados.
El Gobierno Nacional también prometió apoyos económicos para las familias más vulnerables y mecanismos de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados por el terremoto.
El presidente reconoció la crisis fiscal que enfrenta el país, marcada por el alto nivel de endeudamiento y la estrechez de recursos en tesorería, como un factor que complica la respuesta a la emergencia. Pese a estas limitaciones, aseguró que el Gobierno Nacional mantendrá el compromiso con la atención de las víctimas.
De la Espriella agradeció la labor de policías, soldados, miembros de la Defensa Civil, bomberos, voluntarios y la Cruz Roja en las labores de rescate, además de la ayuda internacional que continúa llegando al país.





